BOPA nº 530, pag. 29166 de la VII Legislatura (18/10/2006)


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7-06/PL-000003, Ley del Estatuto de los Andaluces en el Mundo
Aprobada por el Pleno del Parlamento en sesión celebrada los días 10 y 11
de octubre de 2006
Orden de publicación de 16 de octubre de 2006
LEY DEL ESTATUTO DE LOS ANDALUCES EN EL MUNDO
EXPOSICIÓN DE MOTIVOS
I
A lo largo del tiempo, las mujeres y los hombres de Andalucía se han visto
en la necesidad de emigrar por la carencia de libertades políticas o por
cuestiones económicas, laborales, culturales o sociales. Al emigrar con
valentía en busca de soluciones, han llevado nuestra cultura por todo el
mundo.
Estas emigraciones han supuesto para Andalucía una tremenda sangría de
energía y creatividad, y una importante pérdida de capital humano que ha
contribuido a reducir nuestras posibilidades de desarrollo, causando
graves desequilibrios territoriales. Por otro lado, desde la distancia,
los andaluces en el exterior han contribuido también a nuestras
posibilidades de desarrollo a través del ahorro y las transferencias, así
como con la aportación de la innovación y el carácter emprendedor tras el
retorno. También han supuesto un enriquecedor diálogo intercultural que ha
despertado en muchos el aprecio por lo andaluz y en todos el
reconocimiento del valor de la diversidad cultural.
La permanencia de los andaluces fuera de Andalucía ha contribuido a un
fuerte desarrollo de su identidad y ha consolidado un importante fenómeno
asociativo, viniendo a integrar la extensa red de comunidades andaluzas en
todo el mundo.
II
Desde el 20 de febrero de 1881, día en que tuvo lugar la fundación en La
Habana de la Sociedad de Beneficencia de Naturales de Andalucía y sus
Descendientes, las comunidades andaluzas han venido agrupándose en casas,
centros, agrupaciones y círculos, particularmente en América, así como,
más adelante, en Europa y otros lugares.
En todas partes, los miembros de las comunidades andaluzas se han
esforzado por mantener vivos los vínculos con la sociedad andaluza, a
través de conciertos, encuentros y reuniones, representaciones teatrales,
recitales poéticos, talleres artísticos, exposiciones, revistas, emisoras
de radio y muchas otras actividades de diverso tipo, realizadas con el fin
de mantener vivas sus raíces.
A las motivaciones de cariz económico que favorecieron la primera
emigración y que dieron lugar, entre otras, a la fundación de la
Agrupación Andaluza de Rosario en la República Argentina, en septiembre de
1915, siguieron las de carácter político. Las comunidades andaluzas en
América acogieron a los primeros andaluces del exilio, siendo éste el
origen de las primeras agrupaciones en México o en Argentina, pero también
en Francia, Alemania, Reino Unido y Suiza, ya en la década de los cuarenta
y cincuenta.
Las décadas de los sesenta y setenta del pasado siglo supusieron nuevas
experiencias migratorias con destino a los núcleos industriales del
desarrollismo franquista, continuándose la tendencia hacia otros países
europeos.
En esta etapa, especialmente dura, cientos de miles de andaluces
abandonaron sus pueblos de origen, aglutinándose en torno a peñas
flamencas y asociaciones vecinales y sindicales.
Especial mención merece el movimiento asociativo andaluz en Cataluña, por
la reivindicación de la autonomía, y el desarrollado en las Comunidades
Autónomas de Madrid, País Vasco o Valencia, por la difusión del espíritu
autonomista entre otros pueblos y nacionalidades de España.
III
El Estatuto de Autonomía para Andalucía expresa claramente unos mandatos,
dirigidos a los poderes públicos, en relación con las comunidades
andaluzas y los andaluces en el exterior de Andalucía, mandatos a los que
la Ley 7/1986, de 6 de mayo, de reconocimiento de las comunidades
andaluzas asentadas fuera del territorio andaluz, pretendió dar obligado
cumplimiento.
Desde la entrada en vigor de la Ley 7/1986, por casi todas las comunidades
andaluzas se ha puesto de manifiesto la necesidad de proceder a una
revisión del marco legal vigente, de forma que se actualice y adapte dicha
normativa a las necesidades planteadas por los andaluces que residen en el
exterior de Andalucía, necesidades diferentes en la actualidad por los
cambios sociológicos habidos en el último cuarto del siglo pasado en
Andalucía, al desaparecer la emigración masiva y ser distinto el soporte
personal que sustenta a estas comunidades andaluzas por el transcurso
generacional.
A pesar de que Andalucía se ha confirmado en los últimos años como tierra
de acogida, todavía mantenemos una importante población residente en otros
lugares. La presente Ley no puede dejar de conocer que en la actualidad la
dialéctica tradicional de la emigración va perdiendo vigencia, ya que los
movimientos de población andaluza hacia otras zonas de España o el
extranjero se producen por las circunstancias habituales en cualquier otro
territorio de España, reflejándose una movilidad geográfica de nuestra
población fundamentada en los más complejos procesos de globalización e
internacionalización de las economías occidentales. Con esto, se crean
nuevas necesidades, más vinculadas al mantenimiento de los lazos
culturales con los andaluces en otros territorios y sus descendientes, y
con la perspectiva de asistencia al andaluz residente en lugares con bajos
índices de desarrollo humano.
La presente Ley pretende, desde el reconocimiento de esta realidad,
mantener vivos los vínculos de los andaluces en el exterior con Andalucía,
estrechando lazos entre los poderes públicos andaluces, como
representantes del pueblo andaluz, y aquellas personas de este mismo
pueblo que un día tuvieron que marcharse de Andalucía.
El ordenamiento que se configura a partir de la presente Ley va a
permitir, en un contexto mundial de internacionalización de las sociedades
modernas, que las comunidades andaluzas puedan convertirse en
dinamizadoras de las relaciones sociales, culturales y económicas con los
países donde estén establecidas y con Andalucía, de donde proceden o con
la que muestran una muy especial vinculación.
En este sentido, han sido muchas las aportaciones de estos colectivos al
debate por la Segunda Modernización de Andalucía, constituyendo la
presente Ley una de las iniciativas fruto de este debate.
Así, en la elaboración de este texto han tenido un papel fundamental de
difusión y participación los colectivos implicados, formulando
aportaciones las asociaciones de ciudadanos constituidas fuera de
Andalucía y de emigrantes retornados, así como los miembros del Consejo de
Comunidades Andaluzas.
Las aportaciones de estos colectivos, que celebraron jornadas de difusión
y debate acerca de los aspectos a contemplar en la presente Ley, fueron
valoradas por el Consejo de Comunidades Andaluzas.
IV
Esta Ley parte de la premisa de incluir, además de la regulación de las
relaciones de las Administraciones Públicas andaluzas con el movimiento
asociativo andaluz en el exterior, las relaciones de la Administración de
la Junta de Andalucía con los andaluces individualmente considerados.
Así, tras definir el objeto de la regulación y proclamar los objetivos de
la misma en las disposiciones generales, recogidas en el Título I de la
Ley, se establecen en el Título II los derechos de los andaluces que
residen en el exterior de Andalucía, así como la responsabilidad de la
Junta de Andalucía respecto de los mismos en cuanto a la extensión de las
cotas de bienestar alcanzado por los andaluces residentes en Andalucía.
El Título III, dedicado a las comunidades andaluzas y sus miembros,
establece el procedimiento para el reconocimiento y cancelación de
entidades como comunidades andaluzas, así como las prestaciones y
servicios que la Junta de Andalucía facilitará a las mismas y sus miembros.
La Ley regula en su Título IV el Registro Oficial de Comunidades
Andaluzas, e introduce importantes modificaciones en el Consejo de
Comunidades Andaluzas, órgano consultivo de la Administración andaluza,
ampliando su composición y funciones, y perfilando el papel de las
personas que representan a las comunidades andaluzas. Igualmente, incluye
la celebración cada cuatro años del Congreso Mundial de Comunidades
Andaluzas.
Como novedad, y en desarrollo de lo establecido en el artículo 42 de la
Constitución Española y en el artículo 12.3.4º del Estatuto de Autonomía
para Andalucía, el Título V detalla medidas sociales para facilitar el
retorno de los andaluces residentes en el exterior de Andalucía,
reconociéndose el importante papel desarrollado por las asociaciones
andaluzas de emigrantes retornados.
Por último, se establece en el Título VI de esta Ley la regulación del
impulso de la actividad del Estado en el orden internacional y de la
celebración de convenios con otras comunidades autónomas, considerando
especialmente aquellos cuya finalidad sea la salvaguarda de los intereses
de los andaluces en el exterior de Andalucía.
TÍTULO I
DISPOSICIONES GENERALES
Artículo 1. Objeto.
La presente Ley tiene por objeto regular el apoyo, la coordinación y la
intensificación de las relaciones de la sociedad andaluza y sus
instituciones con los andaluces en el mundo, entendiendo por éstos las
personas, entidades y colectivos enunciados en su artículo 2.
Artículo 2. Definiciones.
A efectos de lo establecido en la presente Ley:
1. Tienen la consideración de andaluces en el exterior:
a) Los andaluces residentes temporalmente fuera de Andalucía que tengan su
vecindad administrativa en cualquiera de los municipios de Andalucía, sin
perjuicio de lo establecido en la Ley 7/1985, de 2 de abril, Reguladora de
las Bases del Régimen Local.
b) Los andaluces residentes en el extranjero que determinen como municipio
de inscripción en las oficinas o secciones consulares españolas
cualesquiera de los municipios de Andalucía.
2. Tendrán la consideración de comunidades andaluzas las entidades, sin
ánimo de lucro, legalmente constituidas fuera de Andalucía, cuyos fines
estatutarios y actuación ordinaria se dirijan a la consecución de los
objetivos fijados en esta Ley, y sean reconocidas de acuerdo con lo que se
dispone en la misma.
3. Tienen la consideración de miembros de las comunidades andaluzas los
socios y las socias de las comunidades andaluzas, con independencia de su
ciudadanía personal.
4. Las personas oriundas de Andalucía, así como sus descendientes, que
residan en otros territorios de España o en el extranjero, tendrán la
consideración de personas de origen andaluz.
5. Tendrán la consideración de personas retornadas aquellos andaluces en
el exterior y personas de origen andaluz que regresen a Andalucía para
residir de manera estable.
6. Tendrán la consideración de colectivos andaluces de emigrantes
retornados aquellas asociaciones domiciliadas en Andalucía que tengan como
objetivo la asistencia e integración de las personas retornadas en
Andalucía.
7. Se reconoce asimismo la condición de andaluz en el mundo a todas las
personas que, independientemente de su ciudadanía o nacionalidad de
origen, pongan de manifiesto su vinculación con Andalucía, su cultura, su
economía y progreso, y que cumplan, en sus actuaciones, los objetivos de
esta Ley o trabajen por la defensa o promoción de Andalucía en el exterior.
Artículo 3. Principios generales.
1. La Administración de la Junta de Andalucía evaluará la incidencia sobre
las personas, entidades y colectivos enunciados en el artículo 2 de la
presente Ley de los planes, programas y actuaciones que les afecten,
conforme se determine reglamentariamente.
2. La Junta de Andalucía promoverá, respetando la autonomía de las
comunidades andaluzas, la participación y colaboración de éstas en la vida
social y cultural de Andalucía, a cuyo fin se crearán los cauces que
permitan y faciliten una recíproca comunicación y apoyo mutuo.
3. La Administración de la Junta de Andalucía reconocerá la procedencia de
las personas de origen andaluz que así lo soliciten, en los términos que
se determinen reglamentariamente.
4. La Administración de la Junta de Andalucía facilitará el regreso y la
inclusión social de las personas retornadas.
Artículo 4. Objetivos.
Las instituciones públicas andaluzas encauzarán sus actuaciones para la
satisfacción de los siguientes objetivos:
a) Hacer posible la ayuda, asistencia y protección de los andaluces en el
exterior, en el marco del ordenamiento jurídico vigente.
b) Promover medidas especiales que hagan posible el regreso a Andalucía de
los andaluces en el exterior y personas de origen andaluz, así como
contribuir al fortalecimiento de los colectivos andaluces de emigrantes
retornados y la eficacia de su acción asociativa.
c) Canalizar las aportaciones de los andaluces en el mundo a la dinámica
de la sociedad andaluza.
d) Contribuir al fortalecimiento de las comunidades andaluzas,
favoreciendo su cohesión interna y la eficacia de la acción asociativa.
e) Promover la constitución de comunidades andaluzas donde no existan y el
peso demográfico de los andaluces residentes lo permita y reclame.
f) Conservar y potenciar los vínculos de las comunidades andaluzas con
Andalucía, favoreciendo la adopción de vías estables y eficaces de
relación recíproca entre las comunidades andaluzas y las instituciones
públicas y privadas de Andalucía.
g) Fomentar, donde existan comunidades andaluzas, el conocimiento de la
realidad andaluza, fundamentalmente en los ámbitos cultural, político,
económico, turístico y deportivo, mediante las adecuadas iniciativas y
proyectos.
h) Facilitar la colaboración con entidades y miembros de otras
colectividades con las que Andalucía haya tenido o tenga una particular
vinculación.
i) Potenciar las relaciones sociales, culturales, económicas y políticas
con los territorios donde existan comunidades andaluzas, con sus
instituciones y agentes sociales, mediante la interacción cultural y desde
la conciencia de la identidad de origen, de manera que se contribuya a
proteger la diversidad cultural y a fomentar las relaciones
interculturales entre los pueblos del mundo.
j) Apoyar en el territorio de destino la plena integración social,
cultural y laboral de los andaluces en el exterior.
k) Fomentar la realización de estudios sobre las condiciones y medios de
vida de los andaluces en el mundo, especialmente de las personas mayores,
de la infancia y la juventud, y de los discapacitados.
TÍTULO II
DERECHOS DE LOS ANDALUCES EN EL EXTERIOR
Artículo 5. Derecho a ser elector y elegible.
Los andaluces en el exterior tienen derecho a ser electores y elegibles en
las mismas condiciones que las establecidas en la legislación electoral de
Andalucía para los andaluces residentes en la Comunidad Autónoma.
Artículo 6. Derecho a formular preguntas de iniciativa ciudadana.
Los andaluces en el exterior podrán presentar preguntas en debida forma
ante el Registro General del Parlamento de Andalucía para su respuesta
según el procedimiento establecido al efecto por el Parlamento de
Andalucía.
Artículo 7. Derecho a participar en las iniciativas legislativas populares.
Los andaluces en el exterior podrán suscribir las iniciativas legislativas
populares presentadas en el Parlamento de Andalucía en las mismas
condiciones establecidas en la legislación para los andaluces residentes
en Andalucía.
Artículo 8. Derecho a elevar comunicación al Defensor del Pueblo Andaluz.
Los andaluces en el exterior, sin restricción alguna, podrán dirigirse al
Defensor del Pueblo Andaluz invocando un interés legítimo.
Artículo 9. Personas mayores.
1. La Administración de la Junta de Andalucía promoverá las condiciones
para que los andaluces mayores en el exterior participen en la vida social
y cultural y formen parte de la memoria histórica de Andalucía, fomentando
la aportación de su conocimiento y experiencia a las restantes
generaciones.
2. La Administración de la Junta de Andalucía podrá establecer programas
de ayuda para aquellos andaluces mayores en el exterior que se encuentren
en situación de especial necesidad por carecer de rentas e ingresos
suficientes para cubrir sus necesidades básicas, de acuerdo con la
realidad socioeconómica del lugar de residencia.
Artículo 10. Juventud e infancia.
1. La Junta de Andalucía procurará que la juventud andaluza en el exterior
tenga conocimiento y participe de sus programas e iniciativas que tengan
como finalidad favorecer la participación activa de la juventud en la
sociedad, fomentar el movimiento asociativo juvenil, promover valores de
solidaridad, respeto a la diversidad y cooperación, mejorar la formación y
la accesibilidad a la información de la juventud, potenciar los cauces de
acceso al empleo, a las nuevas tecnologías, a la actividad productiva, a
la primera vivienda, así como fomentar hábitos de vida saludables.
2. La Junta de Andalucía fomentará el desarrollo integral de la infancia
andaluza en el exterior, procurando crear las condiciones favorables para
ello, asistiéndola en sus necesidades y aplicando sus políticas a favor
del interés superior de la persona andaluza menor de edad.
Artículo 11. Igualdad entre géneros.
1. Los andaluces y andaluzas en el exterior podrán tener acceso a aquellas
actuaciones desarrolladas por la Junta de Andalucía que tengan como fin
promover la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres en todos los
ámbitos de participación política, asociativa, cultural, social y
económica.
2. En la ejecución de todo lo regulado en la presente Ley, la Junta de
Andalucía tendrá en cuenta de modo transversal el principio de igualdad de
oportunidades entre mujeres y hombres.
Artículo 12. Acceso al patrimonio cultural de Andalucía.
1. Se reconoce el derecho de los andaluces en el exterior al acceso al
patrimonio cultural de Andalucía, a las bibliotecas, archivos y otros
bienes culturales e instituciones de difusión cultural, en las mismas
condiciones que los ciudadanos residentes en Andalucía.
2. Los poderes públicos andaluces velarán por la difusión de las
manifestaciones culturales de los andaluces en el exterior y las personas
de origen andaluz mediante medios de comunicación accesibles y adecuados.
Artículo 13. Conservación del patrimonio y la memoria histórica.
Los poderes públicos andaluces velarán por la conservación del patrimonio
de la colectividad andaluza en el exterior y por el mantenimiento de la
memoria histórica de los andaluces en el exterior.
Artículo 14. Acceso a la participación en programas del servicio público
de empleo de la Junta de Andalucía.
Los andaluces en el exterior tendrán derecho a la inscripción como
demandantes de empleo en el servicio público de empleo de la Junta de
Andalucía, a conocer las ofertas de empleo que éste gestione y a acceder a
las mismas en condiciones de igualdad con los demás andaluces.
Asimismo, en las condiciones que reglamentariamente se determinen, tendrán
derecho a la participación en los programas de este servicio público.
Artículo 15. Retorno.
La Administración de la Junta de Andalucía, en el ámbito de sus
competencias, desarrollará actuaciones específicas para facilitar el
regreso y la integración social de las personas retornadas.
Artículo 16. Acceso a los servicios de carácter social, lúdicos y
deportivos.
Se reconoce el derecho de los andaluces en el exterior al acceso a los
servicios de carácter social, lúdicos y deportivos de titularidad o
gestión de la Junta de Andalucía, en las mismas condiciones que quienes
residan en Andalucía. La Junta de Andalucía promoverá la celebración de
convenios de colaboración con las Corporaciones Locales para posibilitar
el disfrute de ese derecho.
Artículo 17. Educación.
1. La Administración de la Junta de Andalucía potenciará el acceso de los
andaluces en el exterior a la educación a distancia, mediante el empleo de
las tecnologías de la información y la comunicación.
2. Se reconoce a los andaluces en edad escolar que retornen a Andalucía el
acceso a los planes de compensación educativa para prevenir las posibles
situaciones de desigualdad en la educación derivadas del retorno.
3. Las personas a las que se refiere el apartado anterior tienen derecho a
recibir asesoramiento respecto de la posible homologación de títulos y
estudios oficiales universitarios y no universitarios del país que
corresponda con títulos y estudios oficiales, de acuerdo con la normativa
vigente.
Artículo 18. Información.
Los andaluces en el exterior tienen derecho a obtener información sobre
los derechos que se les reconocen en los ámbitos sociales y laborales,
culturales y educativos, en Andalucía, de acuerdo con la normativa vigente.
Artículo 19. Relaciones con la Administración.
1. En relación con la Administración de la Junta de Andalucía y, en su
caso, con la Administración Local, los andaluces en el exterior tienen los
mismos derechos que los demás ciudadanos y, especialmente, a ser
informados y asistidos por esas Administraciones en el ejercicio de sus
derechos y en el cumplimiento de sus obligaciones, a conocer el estado de
tramitación de los procedimientos en los que sean parte, a la resolución
ágil y eficaz de sus asuntos, a ser tratados con el debido respeto y
consideración, a no aportar documentos ya presentados y que se hallan en
poder de la Administración, a solicitar certificación de las declaraciones
presentadas y a que las actuaciones que requieran su intervención se
lleven a cabo en la forma que les resulte menos gravosa.
2. La Administración de la Junta de Andalucía impulsará la utilización
interactiva de las tecnologías de la información y la comunicación para
facilitar la participación y la comunicación de los andaluces en el
exterior y personas de origen andaluz, así como para facilitar la
presentación de documentos y la realización de trámites administrativos,
estudios y, en su caso, consultas ciudadanas.
TÍTULO III
COMUNIDADES ANDALUZAS Y SUS MIEMBROS
CAPÍTULO I
Reconocimiento de entidades como
comunidades andaluzas
Sección 1ª. Procedimiento para el reconocimiento de entidades como
comunidades andaluzas
Artículo 20. Participación asociativa.
Cualquier persona, con independencia de su origen, tiene derecho a ser
miembro y a participar en las comunidades andaluzas, de acuerdo con lo
establecido en los estatutos y normas que las regulen.
Artículo 21. Requisitos para el reconocimiento.
1. Las entidades a las que hace referencia el número 2 del artículo 2 de
la presente Ley, para su reconocimiento como comunidades andaluzas,
deberán acreditar el cumplimiento de los siguientes requisitos:
a) Válida constitución con arreglo al ordenamiento jurídico aplicable al
territorio en que radique su domicilio.
b) La inclusión, entre los objetivos estatutarios básicos y por acuerdo de
su asamblea general u órgano supremo de gobierno de la entidad, del
mantenimiento de lazos culturales, sociales o económicos con Andalucía,
sus gentes, su tejido asociativo, o con cualquier otro aspecto de su
realidad.
c) La estructura, organización y funcionamiento internos de acuerdo con
criterios democráticos.
2. En ningún caso pueden acogerse a lo establecido en esta Ley las
entidades de carácter secreto o paramilitar, los partidos políticos,
sindicatos y organizaciones empresariales, las iglesias, confesiones y
comunidades religiosas, las federaciones deportivas, las asociaciones de
consumidores y usuarios, así como cualesquiera otras reguladas por leyes
especiales, las que no utilicen medios pacíficos o democráticos para la
consecución de sus objetivos o vayan en contra del respeto al principio de
igualdad entre mujeres y hombres, ni todas aquellas cuyos objetivos puedan
considerarse ilícitos de acuerdo con el ordenamiento jurídico español.
Artículo 22. Denominación.
1. La denominación de las comunidades andaluzas incluirá, necesariamente,
la palabra Andalucía o alguna de sus derivaciones.
2. No se admitirán denominaciones de comunidades andaluzas que puedan
atentar contra la dignidad de Andalucía o del pueblo andaluz, ni las que
no sean acordes con los objetivos previstos en esta Ley.
3. No podrá reconocerse una entidad como comunidad andaluza si se
encuentra inscrita en el Registro Oficial de Comunidades Andaluzas alguna
comunidad andaluza con idéntica denominación.
Artículo 23. Procedimiento.
1. El reconocimiento de una entidad como comunidad andaluza se realizará
por acuerdo del Consejo de Gobierno, previo informe del Consejo de
Comunidades Andaluzas, y a solicitud de la entidad interesada, conforme al
procedimiento que se establezca reglamentariamente.
2. A la solicitud de reconocimiento como comunidad andaluza se adjuntará:
a) Ejemplar o copia autenticada de los estatutos de la entidad y la
documentación acreditativa de su constitución y personalidad jurídica, así
como la inscripción en el registro correspondiente, en su caso.
b) Certificación del acuerdo que se adopte por la asamblea general u
órgano supremo de gobierno de la entidad relativo a la voluntad manifiesta
de solicitar el reconocimiento y velar por el cumplimiento de los
objetivos expresados en el artículo 4 de la presente Ley.
c) Memoria indicativa de las actividades llevadas a cabo y de las que se
proyecten en el futuro. En esta memoria deberá quedar acreditado el
funcionamiento durante los dos años inmediatamente anteriores a la
presentación de la solicitud, así como que sus fines y actividades se
dirijan a la satisfacción de diversos ámbitos establecidos como objetivos
en el artículo 4 de la presente Ley.
d) Certificación de la relación de socias y socios de la entidad.
3. El reconocimiento como comunidad andaluza de una entidad con el mismo
ámbito territorial de actuaciones que el de alguna comunidad andaluza
requerirá la audiencia previa de la coordinadora o federación de
comunidades andaluzas que actúe en ese ámbito territorial, o, en su
defecto, de las comunidades andaluzas de ese mismo ámbito territorial.
Sección 2ª. Alcance y contenido del reconocimiento
como comunidad andaluza
Artículo 24. Objeto del reconocimiento.
1. Para que una entidad pueda ser beneficiaria de las prestaciones
establecidas en esta Ley será requisito previo su reconocimiento como
comunidad andaluza.
2. Las entidades reconocidas como comunidades andaluzas, de conformidad
con lo establecido en esta Ley y sus normas de desarrollo, serán inscritas
de oficio en el Registro Oficial de Comunidades Andaluzas.
Artículo 25. Prestaciones y servicios.
La Administración de la Junta de Andalucía, en el marco de sus
competencias, facilitará y garantizará a las comunidades andaluzas
reconocidas:
a) El acceso a la información de las disposiciones y resoluciones que
adopten el Consejo de Gobierno y el Parlamento de Andalucía en las
materias específicamente de interés para las comunidades andaluzas.
b) La participación en las distintas formas de manifestación de la vida
cultural, social y económica andaluza, contribuyendo a su proyección
exterior.
c) El acceso al patrimonio cultural de Andalucía, así como a los
beneficios de la acción de gobierno de la Junta de Andalucía en igualdad
de condiciones que las entidades establecidas en Andalucía.
d) El derecho a disponer de un fondo editorial, audiovisual e informático
básico tendente a facilitar el conocimiento sobre la historia, la cultura,
el turismo, el patrimonio cultural y la realidad social andaluza, para su
exhibición y fácil acceso entre los miembros de las comunidades andaluzas
y las personas interesadas, así como su difusión en el territorio en el
que se establezca su ámbito de actuación.
e) Un tratamiento específico en cuanto a la prestación de servicios
telemáticos.f) La información de los programas de promoción y difusión que
se adecuen a los objetivos de las comunidades andaluzas y sean organizados
por las instituciones andaluzas en el ámbito territorial donde estén
ubicadas. Siempre que lo permita la naturaleza de la actividad, la Junta
de Andalucía invitará a participar a las comunidades andaluzas en estas
iniciativas.
g) El derecho a solicitar de la Comunidad Autónoma de Andalucía la
participación en aquellas actividades que las entidades organicen en
fomento de la cultura andaluza.
h) El derecho a ser oídas por el Consejo de Comunidades Andaluzas.
i) El derecho a estar representadas en el Congreso Mundial de Comunidades
Andaluzas.
Artículo 26. Medidas de apoyo y fomento.
1. Las comunidades andaluzas podrán recibir las subvenciones que la
Administración de la Junta de Andalucía o cualquier otra Administración
Pública andaluza pudieran establecer en el marco de sus respectivas
competencias para el cumplimiento de los objetivos previstos en la
presente Ley.
2. La Administración de la Junta de Andalucía, de acuerdo con las
disponibilidades presupuestarias y en el marco de los objetivos de la
presente Ley, prestará su apoyo especialmente para contribuir a:
a) Promover las actividades o programas relacionados con Andalucía que
lleven a cabo las comunidades andaluzas.
b) Elaborar proyectos concretos que sean indispensables para el desarrollo
de las actividades de las comunidades andaluzas, de acuerdo con los
objetivos de la presente Ley.
c) Potenciar la realización de cursos y conferencias sobre la cultura y la
realidad andaluzas en universidades o instituciones culturales de los
territorios donde existan comunidades andaluzas.
d) Organizar, coordinar y participar en campañas o iniciativas diversas
que potencien las relaciones interculturales entre los diversos pueblos
del mundo.
e) Organizar, coordinar y participar en campañas o iniciativas diversas de
solidaridad con las comunidades andaluzas establecidas en territorios con
una situación socioeconómica caracterizada por la existencia de
necesidades básicas no cubiertas y evidentes para sus miembros.
f) Inventariar, catalogar, restaurar y difundir el patrimonio
bibliográfico, fotográfico, documental, artístico y etnográfico de las
comunidades andaluzas.
g) Mejorar el funcionamiento de las comunidades andaluzas.
3. De entre las iniciativas contempladas en el apartado anterior, se
impulsarán particularmente aquellas destinadas a la infancia, la juventud
o las personas mayores, así como a la convivencia intergeneracional, las
mujeres y la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres.
4. Para establecer el apoyo institucional a las comunidades andaluzas que
ha de otorgar, en cada caso, la Junta de Andalucía, se tendrán en cuenta
el conjunto de factores que inciden en la actividad regular de las
comunidades andaluzas, las posibilidades reales de actuación e incidencia
de cada una de las comunidades andaluzas, las condiciones sociales y
culturales existentes en los lugares de asentamiento y el grado de
dificultad a la hora de ejercer su tarea, así como cualquier otra
circunstancia de especial incidencia al efecto.
Sección 3ª. Coordinadoras y federaciones de comunidades andaluzas
Artículo 27. Coordinadoras y federaciones de comunidades andaluzas.
1. Las comunidades andaluzas pueden constituir coordinadoras y
federaciones, con el fin de defender e integrar sus intereses y facilitar
el cumplimiento conjunto y coordinado de sus fines y objetivos.
2. Las coordinadoras de comunidades andaluzas son aquellas agrupaciones de
comunidades andaluzas de ámbito inferior al regional en el país donde
tengan su sede las mismas.
3. Las federaciones de comunidades andaluzas son aquellas agrupaciones de
comunidades andaluzas de ámbito igual o superior al regional en el país
donde tengan su sede las mismas.
Artículo 28. Reconocimiento de coordinadoras y federaciones de comunidades
andaluzas.
1. Las coordinadoras y federaciones de comunidades andaluzas, para ser
beneficiarias de las prestaciones contempladas en la presente Ley, habrán
de ser previamente reconocidas como comunidades andaluzas.
2. El reconocimiento de coordinadoras y federaciones de comunidades
andaluzas se llevará a cabo con los mismos requisitos y procedimiento que
los establecidos para el reconocimiento de las comunidades andaluzas.
Sección 4ª. Cancelación del reconocimiento y disolución
de una comunidad andaluza
Artículo 29. Cancelación del reconocimiento.
De producirse el incumplimiento de lo establecido en la presente Ley y su
normativa de desarrollo por parte de una comunidad andaluza o la ausencia
de actividad manifiesta durante al menos dos años, se adoptará, previa
audiencia de la comunidad andaluza y del Consejo de Comunidades Andaluzas,
el correspondiente acuerdo del Consejo de Gobierno por el que se deje sin
efecto el reconocimiento de la entidad como comunidad andaluza con la
consiguiente cancelación en el Registro Oficial de Comunidades Andaluzas,
según el procedimiento que se establezca reglamentariamente.
Artículo 30. Disolución de una comunidad andaluza.
En el supuesto de disolución de una comunidad andaluza y de acuerdo con
sus estatutos, su patrimonio, resultante de la liquidación, podrá
integrarse en el patrimonio de la Comunidad Autónoma de Andalucía, de
conformidad con lo establecido en la normativa sobre patrimonio de la
Comunidad Autónoma Andaluza.
CAPÍTULO II
Relaciones con las comunidades andaluzas
Artículo 31. Relaciones con las comunidades andaluzas, coordinadoras y
federaciones de comunidades andaluzas.
1. Las comunidades andaluzas serán consideradas cauce preferente de
relación entre los miembros de las comunidades andaluzas y las
instituciones públicas de Andalucía, y actuarán como dinamizadoras de las
relaciones sociales, culturales y económicas de Andalucía en los lugares
donde estén establecidas.
2. Las coordinadoras de comunidades andaluzas serán consideradas cauces de
relación entre los miembros de las comunidades andaluzas que la integran
en aquellos lugares en los que estén establecidas.
3. Las instituciones públicas de Andalucía se relacionarán preferentemente
con las comunidades andaluzas federadas a través de las federaciones
oficialmente reconocidas en las que se agrupen, sin perjuicio de las
relaciones que mantengan con aquellas otras comunidades andaluzas no
federadas.
Artículo 32. Especiales condiciones de colaboración.
La Junta de Andalucía podrá firmar con las comunidades andaluzas convenios
de colaboración para la prestación de ciertos servicios o el ejercicio de
las funciones o representaciones que les sean encomendadas.
CAPÍTULO III
Miembros de las comunidades andaluzas
Artículo 33. Servicios de carácter general.
A través de las comunidades andaluzas, todos sus miembros podrán disfrutar
de los siguientes servicios:
a) El acceso al patrimonio cultural de Andalucía y, concretamente, a las
bibliotecas, archivos, museos y otros recursos y bienes culturales e
instituciones de difusión cultural, en las mismas condiciones que los
andaluces.
b) El acceso a los servicios de participación social, lúdica y deportiva,
de titularidad o gestión de la Junta de Andalucía.
c) El conocimiento y estudio de la cultura andaluza. A estos efectos, la
Administración de la Junta de Andalucía podrá facilitar los recursos
adecuados para la organización de cursos de historia y cultura andaluzas.
d) La colaboración en el impulso de las actividades culturales y los
espectáculos orientados a preservar y fomentar la cultura andaluza.
e) La información sobre los derechos reconocidos en la presente Ley.
f) La información sobre la realidad social básica andaluza, mediante la
recepción de prensa dirigida a los andaluces en el mundo, así como el
seguimiento regular de las emisiones radiofónicas y televisivas de la
Empresa Pública de la Radio y Televisión de Andalucía.
g) El acceso a los servicios de información y participación on-line
prestados por la Junta de Andalucía.
h) La organización de actividades de carácter didáctico y divulgativo,
cursos y programas audiovisuales, que faciliten el conocimiento entre los
miembros de las comunidades andaluzas de la cultura, la historia, la
economía, las costumbres y tradiciones, el turismo y la realidad andaluces.
i) La realización de intercambios de carácter educativo, cultural y
económico, dirigidos a los miembros de las comunidades andaluzas, con la
adopción de programas culturales, estancias de conocimiento o regreso
temporal a Andalucía o colonias de vacaciones, de los cuales puedan
beneficiarse los miembros de las comunidades andaluzas, de forma especial,
según el carácter de la iniciativa, los mayores, la juventud y la infancia.
j) Participar en la formulación de iniciativas para el fomento de la
cultura y la economía andaluzas.
k) Prestar su apoyo al conocimiento de las comunidades andaluzas y la
difusión de sus actividades a través de publicaciones escritas,
audiovisuales o medios informáticos de los que disponga la entidad.
Artículo 34. Obligaciones.
Además de las obligaciones establecidas en sus estatutos, los miembros de
las comunidades andaluzas velarán por la consecución de los objetivos
establecidos en esta Ley.
TÍTULO IV
REGISTRO Y ÓRGANOS DE RELACIONES
CON LAS COMUNIDADES ANDALUZAS
CAPÍTULO I
Registro Oficial de Comunidades Andaluzas
Artículo 35. Creación y adscripción.
Se crea el Registro Oficial de Comunidades Andaluzas, adscrito a la
consejería competente en materia de coordinación de las políticas de la
Junta de Andalucía respecto a los andaluces en el mundo.
Artículo 36. Inscripciones registrales.
En el Registro Oficial de Comunidades Andaluzas serán inscritas de oficio
las comunidades andaluzas, coordinadoras y federaciones de comunidades
andaluzas, que hayan sido reconocidas por acuerdo del Consejo de Gobierno,
conforme a lo establecido en esta Ley.
Artículo 37. Datos inscribibles en el Registro Oficial de Comunidades
Andaluzas.1. Las comunidades andaluzas tienen el deber de comunicar al
Registro Oficial de Comunidades Andaluzas todas las circunstancias
relacionadas con dichas comunidades que requieran inscripción según lo que
se establezca reglamentariamente.
2. En todo caso, las comunidades andaluzas deben comunicar al Registro
Oficial de Comunidades Andaluzas:
a) La modificación de sus estatutos.
b) El cambio en la composición de la junta directiva.
c) La variación en sus datos postales, telefónicos y telemáticos.
3. La falta de comunicación de las circunstancias a las que se refiere el
presente artículo podrá conllevar que no se presten los servicios y la
suspensión de los derechos establecidos en esta Ley para las comunidades
andaluzas y sus miembros.
Artículo 38. Organización y funcionamiento.
La organización, el funcionamiento y el acceso público al Registro Oficial
de Comunidades Andaluzas se determinarán reglamentariamente, teniendo en
cuenta la normativa de protección de datos de carácter personal.
CAPÍTULO II
Participación a través de órganos consultivos
Artículo 39. Creación y adscripción del Consejo de Comunidades Andaluzas.
1. Para el cumplimiento de los objetivos establecidos en la presente Ley,
se crea el Consejo de Comunidades Andaluzas, como órgano deliberante y de
participación de las comunidades andaluzas, de asesoramiento y propuesta a
las instituciones andaluzas, en la forma que reglamentariamente se
determine.
2. El Consejo de Comunidades Andaluzas se adscribe a la consejería
competente en materia de coordinación de las políticas de la Junta de
Andalucía respecto a los andaluces en el mundo.
Artículo 40. Funciones.
1. El Consejo de Comunidades Andaluzas tiene las siguientes funciones:
a) Elaborar informes sobre el estado, situación y evolución de las
relaciones entre las comunidades andaluzas y Andalucía.
b) Fomentar las relaciones de las comunidades andaluzas entre sí y con
Andalucía y sus instituciones.
c) Proponer al Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía que adopte las
iniciativas oportunas para la promulgación o modificación de normas con
rango de ley que afecten directa o indirectamente a los andaluces en el
mundo, así como informar sobre las propuestas presentadas en esta materia.
d) Participar en la formulación del Plan Integral para los Andaluces en el
Mundo.
e) Cualquier otra que le sea atribuida.
2. El Consejo de Comunidades Andaluzas tendrá que ser requerido para
informar las disposiciones dictadas en desarrollo de los derechos
reconocidos en la presente Ley.
3. Anualmente, el Consejo de Comunidades Andaluzas elaborará una memoria
que se enviará al Parlamento de Andalucía, dando cuenta de la aplicación
de lo determinado en la presente Ley.
Artículo 41. Composición.
1. El Consejo de Comunidades Andaluzas se reunirá en Pleno y en Comisión
Permanente.
2. El Pleno del Consejo de Comunidades Andaluzas estará formado por los
siguientes miembros:
a) El Presidente o Presidenta de la Junta de Andalucía, que lo preside.
b) La persona titular de la consejería competente en materia de
coordinación de las políticas de la Junta de Andalucía respecto a los
andaluces en el mundo, que será su Vicepresidente o Vicepresidenta.
c) La persona que ostente la responsabilidad relativa a las comunidades
andaluzas en la consejería competente en materia de coordinación de las
políticas de la Junta de Andalucía respecto a los andaluces en el mundo
desempeñará la Secretaría General, con voz y voto, pudiendo delegar sus
funciones.
d) Una persona en representación de cada uno de los demás departamentos
que integran el Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía, con rango
mínimo de director general, o persona en quien delegue.
e) Un máximo de siete personas en representación de los demás órganos de
la Junta de Andalucía, conforme se determine reglamentariamente,
representando una de ellas al Instituto de Estadística de Andalucía.
f) Dos personas en representación de las organizaciones sindicales más
representativas en Andalucía, atendiendo al principio de paridad.
g) Dos personas en representación de las organizaciones de empresarios de
carácter intersectorial más representativas en Andalucía, atendiendo al
principio de paridad.
h) Cuatro personas designadas por la Comisión del Parlamento de Andalucía
competente en la materia, atendiendo al principio de paridad.
i) Dos personas en representación de los municipios y provincias con
presencia significativa de población residente en el exterior, elegidas
por la Federación Andaluza de Municipios y Provincias, atendiendo al
principio de paridad.
j) Una persona en representación del Consejo Andaluz de Universidades.
k) Hasta un máximo de diez personas en representación de las comunidades
andaluzas, elegidas conforme al procedimiento que se determine
reglamentariamente, recomendando que se atienda al principio de paridad.
l) Una persona en representación de los colectivos andaluces de emigrantes
retornados, designada conforme al procedimiento que se determine
reglamentariamente.
3. En el seno del Consejo de Comunidades Andaluzas se constituirá una
Comisión Permanente, formada al menos por un tercio de miembros del Pleno,
elegida por éste, procurando la paridad, y cuyas funciones y composición
serán objeto de desarrollo reglamentario.
Artículo 42. Constitución y duración del mandato.
1. Las Vocalías en representación de las comunidades andaluzas serán
elegidas por las comunidades andaluzas ubicadas en alguna de las
circunscripciones que se determinen reglamentariamente. Con esta
finalidad, los miembros de las comunidades andaluzas deben presentar sus
candidaturas a la persona titular de la Secretaría General del Consejo de
Comunidades Andaluzas, aportando la acreditación correspondiente.
2. Una vez constituido el Consejo de Comunidades Andaluzas, la duración
del mandato de sus miembros será coincidente con el mandato de los
miembros del Parlamento de Andalucía.
3. El mandato de aquellos miembros que ostenten Vocalías en razón del
cargo finalizará cuando cesen en el mismo.
Artículo 43. Funcionamiento.
1. El Consejo de Comunidades Andaluzas se reunirá en sesión ordinaria, al
menos, dos veces al año.
2. No obstante lo dispuesto en el apartado anterior, la Presidencia puede
convocar a los miembros del Consejo de Comunidades Andaluzas en sesión
extraordinaria, siempre que lo estime necesario y conveniente y, en todo
caso, a petición de un número de Vocalías que representen la mayoría
absoluta de los miembros del Consejo.
3. Se determinarán reglamentariamente la organización, funcionamiento y
régimen de adopción de acuerdos del Consejo de Comunidades Andaluzas.
Artículo 44. Vocalías en representación de las comunidades andaluzas y
colectivos andaluces de emigrantes retornados.
1. Las Vocalías del Consejo de Comunidades Andaluzas elegidas en
representación de las comunidades andaluzas y de los colectivos andaluces
de emigrantes retornados serán las encargadas de trasladar al seno del
Consejo las iniciativas adoptadas por las entidades que representen, así
como de ejercer los derechos y obligaciones que, reconocidos en la Ley, su
cargo les confiere. Especialmente, ejercerán las siguientes funciones:
a) Comunicar a las comunidades andaluzas que representen las resoluciones
que se adopten en las reuniones del Consejo de Comunidades Andaluzas.
b) Emitir informes sobre el funcionamiento y las actividades que realicen
las comunidades andaluzas que representen.
c) Impulsar y coordinar las relaciones entre las comunidades andaluzas que
representen y el Consejo de Comunidades Andaluzas.
2. Las Vocalías del Consejo de Comunidades Andaluzas elegidas en
representación de las comunidades andaluzas y de los colectivos andaluces
de emigrantes retornados, cuando sean personas ajenas a la Administración
de la Junta de Andalucía y sus organismos autónomos, tendrán derecho a ser
indemnizadas de conformidad con lo dispuesto en la normativa sobre
indemnizaciones por razón del servicio de la Junta de Andalucía, siempre
que ejerzan como vocales del citado órgano y sean autorizados por la
Secretaría General del Consejo.
CAPÍTULO III
Congreso Mundial de Comunidades Andaluzas
Artículo 45. Congreso Mundial de comunidades andaluzas.
A fin de promover las relaciones y la colaboración entre las comunidades
andaluzas y de éstas con las instituciones andaluzas, se celebrará cada
cuatro años un Congreso Mundial de comunidades andaluzas.
Artículo 46. Asistencia.
Al Congreso Mundial de comunidades andaluzas podrán asistir, como miembros
de pleno derecho, los componentes del Consejo de Comunidades Andaluzas y,
al menos, un representante de cada una de las comunidades andaluzas
inscritas en el Registro Oficial de Comunidades Andaluzas.
Artículo 47. Funcionamiento.
1. El Congreso Mundial de comunidades andaluzas podrá adoptar resoluciones
dirigidas al Consejo de Comunidades Andaluzas.
2. Se determinarán reglamentariamente la organización, funcionamiento y
régimen de adopción de acuerdos del Congreso Mundial de comunidades
andaluzas.
TÍTULO V
MEDIDAS SOCIALES PARA FACILITAR EL RETORNO
DE LOS ANDALUCES EN EL EXTERIOR
Artículo 48. Prestaciones y servicios.
1. Las personas retornadas que cumplan con los requisitos exigidos en los
programas correspondientes, podrán acceder a prestaciones educativas,
sanitario-asistenciales y de asistencia social, sin necesidad de acreditar
un período de residencia previa en Andalucía, siempre que:
a) Hayan residido fuera de Andalucía durante un período, continuado e
inmediatamente anterior al retorno, igual o mayor al de residencia previa
exigido a los no emigrantes, en función de los programas que arbitren al
efecto las diferentes Administraciones Públicas andaluzas.
b) Hayan fijado su residencia en Andalucía tras el retorno.
2. Igualmente, en las convocatorias de adjudicación de viviendas de
promoción pública no se exigirá a las personas a las que se refiere el
apartado anterior, que hayan retornado a Andalucía y que cumplan con el
resto de las condiciones de la convocatoria, la acreditación de ningún
período de residencia previa como requisito para la solicitud. Cuando se
trate de atender a personas especialmente desprotegidas, por razones
socioeconómicas, de edad o de salud, la convocatoria de adjudicación de
viviendas de promoción pública podrá establecer la condición de retornado
como un mérito a efectos de baremación de las solicitudes o reservar un
porcentaje de dichas viviendas para estos colectivos.
3. Las personas comprendidas en el apartado 1 de este artículo podrán
acceder a medidas de apoyo que pudieran adoptarse para facilitar su
inserción social en Andalucía.
Artículo 49. Medidas tendentes a facilitar el retorno.
La Junta de Andalucía podrá adoptar, además, como medidas tendentes a
facilitar el retorno de los andaluces que lo deseen, las siguientes:
a) Programas especiales que faciliten el establecimiento de todo tipo de
empresas creadas por las personas retornadas.
b) Establecer incentivos para aquellas empresas que contraten a personas
retornadas. Estos incentivos podrán comprender planes de formación
profesional específicos.
c) Establecer facilidades para estudiantes andaluces en el exterior y
personas de origen andaluz que decidan cursar estudios en Andalucía.
d) Promover el retorno del personal investigador para que desarrolle sus
proyectos en Andalucía.
e) Cualesquiera otras que se consideren convenientes.
Artículo 50. Orientación y asesoramiento.
La consejería competente en materia de coordinación de las políticas de la
Junta de Andalucía respecto a los andaluces en el mundo adoptará las
medidas oportunas para facilitar la orientación y el asesoramiento a los
andaluces que decidan retornar, a cuyo fin se establecerán los medios y
recursos materiales y tecnológicos necesarios para integrar toda la
información relativa a las normas, procedimientos administrativos y
medidas de apoyo existentes en materia de retorno, en el ámbito de las
Administraciones Públicas.
TÍTULO VI
ACUERDOS DE COOPERACIÓN Y LOS TRATADOS INTERNACIONALES
Artículo 51. Impulso a la actividad del Estado.
1. La Junta de Andalucía podrá establecer los mecanismos de colaboración
con el Gobierno de España para la celebración de acuerdos o tratados
internacionales con otros Estados donde residan andaluces en el exterior o
personas de origen andaluz, con el objetivo de evitar la pérdida o
debilitamiento de su vinculación a Andalucía y, en su caso, facilitarles
el ejercicio del derecho al retorno e impulsar la plena integración en los
territorios de destino.
2. El Parlamento de Andalucía podrá presentar al Congreso de los Diputados
las proposiciones de ley que puedan resultar de interés para los andaluces
en el exterior, según lo dispuesto en el Estatuto de Autonomía para
Andalucía y en la Constitución Española.
Artículo 52. Convenios con otras Comunidades Autónomas.
1. La Junta de Andalucía podrá celebrar convenios con otras Comunidades
Autónomas, según lo previsto en el Estatuto de Autonomía para Andalucía,
para favorecer la comunicación intercultural entre los distintos pueblos
de España, y servir de instrumento para asesorar y asistir a los andaluces
en el exterior y personas de origen andaluz.
2. En el marco de los convenios a los que se refiere el apartado anterior,
la Junta de Andalucía procurará que se creen organismos de carácter
participativo, en los que colaborarán las comunidades andaluzas asentadas
en el territorio de la Comunidad Autónoma con la que se firme el acuerdo.
Disposición adicional primera. Elaboración del Censo de Andaluces en el
Exterior.
La Junta de Andalucía, a través del Instituto de Estadística de Andalucía,
promoverá la elaboración de un censo de andaluces en el exterior de la
Comunidad Autónoma. Para ello, recabará la necesaria colaboración y
coordinación con el Instituto Nacional de Estadística.
Disposición adicional segunda. Plan Integral para los Andaluces en el
Mundo.
En el plazo de dos años desde la entrada en vigor de esta Ley, el Consejo
de Gobierno aprobará, mediante decreto, el Plan Integral para los
Andaluces en el Mundo, como instrumento de planificación y coordinación
cuatrienal de todas las políticas de la Junta de Andalucía en materia de
andaluces en el mundo.
La consejería competente en materia de coordinación de las políticas de la
Junta de Andalucía respecto a los andaluces en el mundo coordinará la
formulación del referido Plan entre las distintas consejerías afectadas
por razón de la materia, así como en relación con la Administración del
Estado. Igualmente, colaborará con las entidades locales para la
aplicación de programas relacionados con el objeto de esta Ley.
Disposición adicional tercera. Informe de evaluación.
Cada cuatro años, el Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía
elaborará y remitirá al Parlamento de Andalucía un informe en el que se
hará una evaluación del grado de cumplimiento y de los efectos de la
aplicación de la presente Ley.
Disposición transitoria primera. Régimen transitorio de las Vocalías del
Consejo de Comunidades Andaluzas.
Las personas que ostenten las Vocalías del Pleno del Consejo de
Comunidades Andaluzas, de acuerdo con lo establecido en la Ley 7/1986, de
6 de mayo, continuarán en el ejercicio de sus funciones hasta la
constitución del Consejo de Comunidades Andaluzas establecido en la
presente Ley, que se constituirá formalmente en el plazo de un año desde
la entrada en vigor del decreto que lo regule.
Disposición transitoria segunda. Régimen transitorio de procedimientos de
reconocimiento iniciados con anterioridad a la entrada en vigor de la
presente Ley.
Los procedimientos de reconocimiento de comunidades andaluzas iniciados
con anterioridad a la entrada en vigor de la presente Ley se tramitarán de
conformidad con lo dispuesto en la misma.
Disposición transitoria tercera. Comunidades andaluzas inscritas y
reconocidas.
Las comunidades andaluzas y federaciones de comunidades andaluzas
reconocidas a la entrada en vigor de esta Ley, e inscritas en el Registro
creado al efecto por la Ley 7/1986, de 6 de mayo, conservarán su condición
y causarán inscripción de oficio en el Registro Oficial de Comunidades
Andaluzas establecido en la presente Ley.
Disposición derogatoria única. Derogación normativa.
Queda derogada la Ley 7/1986, de 6 de mayo, de reconocimiento de las
comunidades andaluzas asentadas fuera del territorio andaluz, y
cualesquiera otras disposiciones, de igual o inferior rango, en cuanto
contradigan lo dispuesto en la presente Ley.
Disposición final primera. Modificación de la Ley 5/1988, de 17 de
octubre, de Iniciativa Legislativa Popular y de los Ayuntamientos.
El número 1 del artículo 1 de la Ley 5/1988, de 17 de octubre, de
Iniciativa Legislativa Popular y de los Ayuntamientos, queda redactado
como sigue:
"Los ciudadanos que gozando de la condición política de andaluces,
conforme a lo dispuesto en el Estatuto de Autonomía, sean mayores de edad
y se encuentren inscritos en el Censo Electoral."
Disposición final segunda. Habilitación normativa.
Se autoriza al Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía para dictar
cuantas disposiciones sean precisas para el desarrollo y ejecución de la
presente Ley.
Disposición final tercera. Entrada en vigor.
La presente Ley entrará en vigor el día siguiente al de su publicación en
el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía.