BOPA nº 544, pag. 29986 de la VII Legislatura (08/11/2006)


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7-06/PL-000016, Proyecto de Ley del Presupuesto de la Comunidad Autónoma
de Andalucía para el año 2007
Enmiendas a la totalidad con propuesta de devolución presentadas por los
GG.PP. Izquierda Unida Los Verdes-Convocatoria por Andalucía, Andalucista
y Popular de Andalucía
Calificación favorable y admisión a trámite
Sesión de la Mesa de la Comisión de Economía, Hacienda y Presupuestos de 7
de noviembre de 2006
Orden de publicación de 8 de noviembre de 2006
A LA MESA DE LA COMISIÓN DE ECONOMÍA,
HACIENDA Y PRESUPUESTOS
El G.P. Izquierda Unida Los Verdes-Convocatoria por Andalucía, de acuerdo
con lo previsto en los artículos 110 y 130 del Reglamento de la Cámara,
formula la siguiente enmienda a la totalidad con propuesta de devolución
al Proyecto de Ley, 7-06/PL-0000016, del Presupuesto de la Comunidad
Autónoma de Andalucía para el año 2007.
JUSTIFICACIÓN
El Presupuesto de la Junta de Andalucía para el año 2007 deberá significar
una apuesta clara desde el ámbito presupuestario de la nueva fase política
que inaugurará el nuevo Estatuto de Andalucía, al que los andaluces y
andaluzas prestarán sin duda su apoyo aprobándolo en Referéndum el próximo
mes de febrero. Los retos políticos que este Estatuto encierra son muy
importantes y amplios, tanto por la extensión de los nuevos derechos de
los ciudadanos y ciudadanas de Andalucía, como por las nuevas competencias
de autogobierno que nuestra Comunidad Autónoma va a asumir. Y las
legítimas ambiciones de progreso y desarrollo sostenible de los andaluces
y andaluzas se van a ver reflejadas en el nuevo Estatuto de Andalucía en
forma de promesa y de compromiso, al que los poderes públicos deberán
corresponder con políticas concretas y con partidas presupuestarias que
las sostengan financiera e institucionalmente. Por eso este Presupuesto de
la Junta de Andalucía del ejercicio 2007 es especialmente importante, pues
puede significar empezar bien y cubrir adecuadamente las expectativas que
el Estatuto genera, o empezar mal y propiciar una nueva frustración.
Por otro lado, esta nueva fase política coincide con la primera fase de
desarrollo de una importante ley aprobada recientemente por el Congreso de
los Diputados, que todos conocemos como la Ley de promoción de la
autonomía personal y de atención a las personas en situación de
dependencia, conocida como Ley de la Dependencia, y que pretende construir
el cuarto pilar del Estado del Bienestar, al reconocer a todos los
ciudadanos y ciudadanas un nuevo derecho subjetivo y universal de acceso a
las prestaciones y servicios sociales para el caso de que, en un grado
mayor o menor, tengan la condición de depender de otros y necesitar apoyos
para el desenvolvimiento de su vida diaria. Este nuevo derecho también
viene reconocido en el nuevo Estatuto de Andalucía.
El Proyecto de Ley del Presupuesto de la Junta de Andalucía para 2007 que
ha presentado el Consejo de Gobierno al Parlamento de Andalucía para su
aprobación no responde adecuadamente a estos dos grandes retos, pues
hubiera sido necesario racionalizar gastos suntuarios o clientelares, e
incrementar los ingresos si fuere preciso, acudiendo al endeudamiento,
para evitar una caída de la expansión presupuestaria cifrada en un 45%, y
provocada porque de los 2.500 millones de euros que recibió Andalucía de
la liquidación del nuevo sistema de financiación autonómica de los
ejercicios 1997 a 2001, ya sólo quedan 150 millones de euros
extraordinarios para 2007. Pero el carácter continuista del modelo
económico y social neoliberal que el proponente mantiene como filosofía
económica y presupuestaria implica someterse a la disciplina de la
estabilidad y la utilización de la deuda pública con el exclusivo fin de
amortizar deudas pasadas. Todo ello implica necesariamente que este
Presupuesto es el menos expansivo de los últimos ocho años, y, por tanto,
significa una aportación negativa al comienzo de la nueva fase política
que se inicia, en el momento en el que más se necesita la apuesta
financiera.
Los ingresos con que este Presupuesto pretende financiar los gastos son la
expresión de nuestra dependencia política, al tener que financiar la mitad
de los gastos con las transferencias provenientes del Estado o de la Unión
Europea. Además, son el correlato de unos Presupuestos Generales del
Estado para 2007 que no han tratado bien financieramente a Andalucía:
porque el Fondo de Compensación Interterritorial destinado a Andalucía
crece solo un 1'8%; porque las inversiones que se consignan para Andalucía
son un 17% de las regionalizables, inferiores al porcentaje de nuestro
peso poblacional en el conjunto estatal (17'9%); porque no se comprometen
a destinar una parte importante del nuevo fondo que la Unión Europea ha
aprobado, conocido como Fondo Tecnológico, tal y como había anunciado el
Consejero de Economía y Hacienda; porque la Deuda Histórica tiene una
partida consignada de 120 millones de euros, clónica de las de años
anteriores, pero que es más simbólica que real, al faltar la voluntad
política en el Consejo de Gobierno para conseguir un anticipo a cuenta que
cubra al menos la cantidad consignada; porque se recibe desde el Gobierno
central de nuevo una compensación insuficiente para la deuda sanitaria que
es rehén de una negociación de resultados muy insatisfactorios.
La tendencia al incremento de la recaudación de los tributos cedidos,
tanto los que gestiona directamente el Estado, como los gestionados por la
Junta de Andalucía, no oculta la falta de voluntad política por
desarrollar un sistema de tributos propios que garantice una fiscalidad
progresiva y al servicio de la sostenibilidad social y ambiental de
nuestro modelo de desarrollo. El exponente más claro de esta dejación es
el fracaso recaudatorio de los impuestos ecológicos.
Por otra parte, las políticas de gasto suponen un sutil trasvase de
rentas, por la doble vía de la financiación de actividades gestionadas
directamente por los empresarios o las llamadas familias e instituciones
sin ánimo de lucro, o de la puesta a disposición de los intereses
empresariales de instrumentos y medios para el incremento indirecto de la
productividad y la consecución de sus beneficios. Incluso en aquellas
políticas más típicamente sociales, como las políticas de empleo, se
reducen partidas como la inserción profesional y la formación para el
empleo, mientras que se incrementan los incentivos a los empresarios para
que realicen los contratos indefinidos propiciados por la última reforma
laboral. Las políticas sociales son las más deficitarias del Presupuesto,
si perjuicio de reconocer que la sanidad o la educación suponen las
partidas más voluminosas de los gastos presupuestarios, como es lógico al
ser ambas los mecanismos más seguros y elementales de la reproducción
social de las fuerzas productivas y garantía de la estabilidad social.
Este Presupuesto no contribuye de forma suficiente a resolver los
problemas más urgentes de la economía andaluza, que son la dependencia, el
desequilibrio de los sectores productivos y la competitividad en los
mercados globalizados. Andalucía sigue subordinada en buena parte por su
dependencia energética, y sin embargo la apuesta presupuestaria por la
producción autóctona de energías renovables es insignificante; Andalucía
sigue creciendo en base a la acumulación capitalista derivada de la
construcción que se despliega sin apenas controles en base a un modelo de
especulación urbanística, que llega a excesos execrables como los casos de
corrupción que hoy todos conocemos en Marbella y otros muchos municipios
de la costa andaluza, o como la depredación del suelo rústico, incluso de
parajes protegidos; Andalucía no tiene un modelo industrial definido;
Andalucía no apuesta suficientemente por una industria agroalimentaria que
consiga retener las plusvalías de su riqueza agroganadera; Andalucía tiene
una balanza comercial deficitaria; Andalucía tiene una economía muy
terciarizada y un sector de servicios de escaso valor añadido. Y todos
estos problemas no obtienen en el Proyecto de Presupuesto de la Junta de
Andalucía para 2007 un tratamiento consecuente y adecuado.
Frente a esta problemática de Andalucía, se sigue apostando por la
estrategia de instalarse en el terreno de los vencedores de la
globalización, asumiendo un papel subordinado y dependiente. La estrategia
de la modernización de Andalucía es una pura contradicción, pues predica
un crecimiento de la productividad basado en la vía de la cualificación
del factor humano, del factor físico y del factor tecnológico, y no por la
vía de la permanente reducción de los costes laborales, y sin embargo la
cruda realidad es justo la contraria, y los Presupuestos siguen de
espaldas a esta realidad de la precarización del empleo y de la vida de la
mayoría de los andaluces y andaluzas, especialmente de determinados
colectivos, como son los jóvenes, las mujeres los inmigrantes, los mayores
y los excluidos. Seguimos teniendo un enorme diferencial de parados y
paradas, y de empleo precario, respecto de los datos del Estado y de la
Unión Europea; se acaba de aprobar una reforma fiscal regresiva, con
grandes beneficios fiscales para las rentas más altas; se consolida la
tendencia a la apertura del abanico de rentas propiciada por la desigual
incidencia de la inflación, más lesivas para las rentas más bajas, en la
medida en que, para combatir contra la inflación que perjudica sobre todo
a las exportaciones de las grandes empresas, se sube el precio del dinero,
lo que repercute inmediatamente en el incremento de los tipos de interés
de las hipotecas y, en cadena, en los precios del resto de los bienes de
consumo; el incremento de la productividad se realiza fundamentalmente en
base al incremento de la jornada laboral y a la moderación salarial, sobre
todo de los trabajadores precarios y de la economía sumergida, que son un
elevado porcentaje del conjunto de los trabajadores y trabajadoras
andaluces; las políticas de intermediación son ineficaces porque se
realizan aún con estructuras excesivamente clientelares; las políticas de
administración laboral han renunciado a potenciar un modelo garantista de
los derechos de los trabajadores; los medios de la inspección de trabajo y
los demás mecanismos de la prevención y control de los riesgos laborales
no son los adecuados, y la financiación presupuestaria para desarrollar en
2007 el Instituto Andaluz de Prevención de Riesgos Laborales, cuya ley se
aprobará en fechas próximas, no es suficiente; se mantiene una atención
residual a los derechos de los consumidores.
La política medioambiental ha cambiado sus prioridades, y no acomete
tareas tan esenciales como la contención de la contaminación, la
depuración de las aguas, la prevención de incendios mediante una adecuada
financiación del cuidado de los montes, o los planes de desarrollo
sostenible de los parques naturales de Andalucía. Este Presupuesto prevé
inversiones para la mejora de las costas, pero no protege los espacios
verdes o agrícolas de las áreas metropolitanas.
El Gobierno andaluz se desentiende del problema de la vivienda, pues no
existen partidas para la promoción directa de viviendas, sino que se
subvenciona la adquisición en propiedad o el acceso en alquiler de
construyan promotores privados, y en consecuencia se reduce la capacidad
financiera de la Empresa Pública del Suelo Andaluz (EPSA). Tampoco apuesta
decididamente por tejer la red de ferrocarriles andaluces, y de trenes o
metros de cercanías o metropolitanos, como alternativa más sostenible a la
movilidad de los andaluces y andaluzas. En consecuencia, este Presupuesto
no es tampoco adecuado a las perspectivas de ordenación del territorio
aprobadas por las resoluciones del Parlamento de Andalucía respecto del
POTA.
La capacidad de control democrático de las inversiones e incluso de parte
del gasto corriente se ve limitada al acentuarse la tendencia a derivar su
gestión desde las consejerías hacia organismos autónomos, empresas
públicas, fundaciones, y otros agentes públicos y privados, que tienen
normas de gestión del dinero público menos exigentes.
La financiación de los ayuntamientos sigue siendo muy deficitaria, en
ausencia de un pacto local, con un tibio aumento del fondo de nivelación
municipal, para ocultar la voluntad del Consejo de Gobierno de rechazar la
iniciativa legislativa municipalista que ya ha obtenido la adhesión de
numerosos ayuntamientos andaluces, y como objetivo es requerir del
Parlamento la decisión legislativa de constituir un Fondo de Cooperación
Municipal.
Este Proyecto de Ley del Presupuesto de la Comunidad Autónoma de Andalucía
para el año 2007 vuelve a dar la espalda a la solidaridad con los pueblos
que padecen las consecuencias de la economía globalizada, pues eleva de
forma testimonial del 0'21% hasta un 0'24% la partida destina a la
cooperación al desarrollo, en la perspectiva de llegar al 0'35% al final
de la legislatura, cuando existe un compromiso de estar ya en el 0'7%, y
mientras en los Presupuestos Generales del Estado se ha consignado un
0'42%. Andalucía, jugando un papel decisivo en las coordenadas
geopolíticas en que se sitúa, sirve de frontera o muro de contención de la
salida desesperada de inmigrantes expulsados por el hambre y la
intransigencia política desde sus países, y las partidas presupuestarias
para la integración y atención de los derechos de los inmigrantes son muy
pequeñas para las crecientes demandas.
Por todo ello, el G.P. de Izquierda Unida Los Verdes Convocatoria por
Andalucía propone la devolución de este Proyecto de Ley, 7-06/PL-000016,
del Presupuesto de la Comunidad Autónoma de Andalucía para el año 2007,
porque no es éste el Presupuesto que Andalucía necesita para responder a
los retos de la fase política que va a inaugurar el nuevo Estatuto de
Andalucía, para poner en marcha la red pública de los servicios y
prestaciones sociales y de la dependencia, así como para avanzar en torno
a un modelo de desarrollo social y territorialmente sostenible.
Parlamento de Andalucía, 7 de noviembre de 2006.
La Portavoz del G.P. Izquierda Unida Los Verdes-
Convocatoria por Andalucía,
Concepción Caballero Cubillo.
A LA MESA DE LA COMISIÓN DE ECONOMÍA,
HACIENDA Y PRESUPUESTOS
El G.P. Andalucista, con arreglo a lo previsto en los artículos 110 y 130
del Reglamento de la Cámara, formula la siguiente enmienda a la totalidad
con propuesta de devolución al Proyecto de Ley 7-06/PL-000016, del
Presupuesto de la Comunidad Autónoma de Andalucía para el año 2007
JUSTIFICACIÓN
El Proyecto de Ley del Presupuesto de la Comunidad Autónoma de Andalucía
para el año 2007 supone una oportunidad perdida para establecer bases
sólidas sobre las que construir el desarrollo y el progreso de Andalucía
en este siglo XXI.
Este Proyecto de Ley se plantea en unas circunstancias políticas novedosas
en el conjunto del Estado. Se trata de la adaptación del Estado de las
Autonomías a la nueva realidad del siglo XXI. Después de 25 años de
vigencia del Estatuto de Autonomía para Andalucía, y cuando otros habían
planteado el debate territorial y el nuevo reparto de poder en el Estado,
parecía necesario proceder a la reforma del texto legal que enmarca
nuestra convivencia y nuestro desarrollo como pueblo dentro del Estado.
Era una oportunidad extraordinaria para haber planteado las necesidades y
las carencias de Andalucía y haber conseguido las garantías que nos
permitieran avanzar al compás de las otras nacionalidades históricas.
Era el contexto idóneo para que Andalucía fuera exigente en materia de
financiación y de solidaridad puesto que se decidía el desarrollo
económico de nuestra tierra y el bienestar de sus habitantes en un
escenario de recorte de las ayudas europeas. Pero el Gobierno de Andalucía
y la mayoría de su Parlamento se han plegado ante las posiciones del
Gobierno central y han aceptado un Estatuto que no garantiza el derecho a
la convergencia, ni la igualdad en los servicios públicos ni las
inversiones necesarias para la cohesión, ni la autonomía financiera de
Andalucía, ni siquiera establece garantías ciertas para el cobro de la
Deuda Histórica.
Al mismo tiempo, las Cortes Generales han aprobado el Estatuto de Cataluña
que contiene importantes novedades en el sistema de financiación
autonómica, introduce principios nuevos que serán tenidos en cuenta para
el cálculo de las necesidades de gasto de las Comunidades Autónomas,
inventa conceptos como el esfuerzo fiscal de un territorio, establece
previsiones para el reparto territorial de las inversiones del Estado,
configura una nueva cesta de impuestos cedidos por parte del Estado e
introduce limitaciones a la solidaridad que no están previstas en la
Constitución, amparándose en que tampoco están prohibidas en ningún
artículo de nuestra Carta Magna.
Es evidente que la falta de ambición y el conformismo de la mayoría de los
representantes del pueblo andaluz y de su gobierno han provocado que se
implante un modelo desigual en el conjunto del Estado, un modelo
asimétrico que no sólo no beneficia a Andalucía sino que, además,
asegurará la desigualdad y la dependencia de nuestro pueblo.
En este marco político se presentan las cuentas del Gobierno andaluz para
el año 2007.
Este Proyecto de Ley no da respuesta a los retos y las necesidades de la
economía andaluza en un contexto internacional de menor crecimiento
previsto y de ritmos de crecimiento que se van desacelerando
paulatinamente. No plantea reformas estructurales para hacer frente a los
problemas de competitividad, productividad, desequilibrio y dependencia
que tiene la economía andaluza. No garantiza la cohesión social ni el
equilibrio territorial. Y sigue sin resolver la convergencia de Andalucía
con otros territorios del Estado y de la Unión Europea.
Cuando los indicadores señalan que en el año 2005 Andalucía ocupa el
décimo octavo lugar (de 19) en el ranking de PIB per cápita de las
Comunidades del Estado, incluyendo Ceuta y Melilla, con 16.100 euros por
habitante, mientras que la media estatal es de 20.838 y la media de la UE
de 25 miembros es de 23.400.
Cuando la tasa de paro en Andalucía, en el tercer trimestre del 2006,
alcanza el 12,52%, superados sólo por Ceuta (con el 18,68%), mientras la
media del conjunto del Estado está en el 8,15% y los datos del paro
femenino en Andalucía se disparan hasta el 17,85%, frente al 11,11% del
conjunto del Estado, el Gobierno andaluz presenta un Proyecto de
Presupuestos falto de ambición y continuista que no viene sino a confirmar
el grado de parálisis y de estancamiento que ha alcanzado Andalucía.
Con un sistema educativo muy deficiente a tenor de los altos índices de
fracaso escolar registradas en Andalucía -un 34% en 2004 frente al 29%
estatal o 18% de la zona euro- y con unos Presupuestos que sólo
representan el 4,7% del PIB, pese a que el Gobierno andaluz se comprometió
a llegar al 6%, difícilmente se puede hacer frente a los grandes problemas
que mantienen la educación andaluza en el vagón de cola.
Con 2.441.287 andaluces y andaluzas viviendo en una situación de pobreza y
500.000 hogares en la pobreza severa. Es decir, mientras que en España el
19,9% de la población está por debajo del umbral de pobreza relativa, en
Andalucía, ese porcentaje de personas es del 31,1%. Más de dos millones de
andaluces viven con menos de 6.000 euros al año. Sólo Extremadura, Ceuta y
Melilla están por debajo. Unos datos que, desde luego, distan mucho de
acercarnos a la convergencia con el resto de territorios del Estado
español y sobre todo con los de la zona euro.
Este Proyecto de Ley no tiene capacidad de generar confianza en la
sociedad andaluza porque carece de objetivos prioritarios, no concreta
cuáles son los sectores estratégicos de la economía andaluza ni las
medidas necesarias para corregir los desequilibrios territoriales, no
apuesta por la industria sino que mantiene la inercia generada por la
construcción y los servicios, no potencia otros sectores más productivos
ni pone el menor empeño en las políticas de fomento que garanticen el
futuro, como son la educación y la innovación tecnológica.
Este Proyecto de Ley no plantea alternativas a los temas prioritarios en
la percepción de la sociedad andaluza, como son el paro y la precariedad
laboral, la inmigración, la vivienda y las hipotecas, la calidad en la
educación y en la sanidad, la carencia de infraestructuras, el necesario
desarrollo tecnológico, la dependencia energética y la política del agua.
Este Proyecto de Ley tampoco resuelve la financiación de los Ayuntamientos
andaluces, ni siquiera les garantiza que puedan dejar de asumir la
ejecución de políticas que corresponden al Gobierno autonómico y que,
tradicionalmente, vienen realizando los Ayuntamientos ante la dejación del
Gobierno andaluz, como la construcción de colegios, centros de salud,
centros de servicios sociales, etc. Estos Presupuestos no son
municipalistas ni garantizan la igualdad de los Ayuntamientos andaluces a
la hora de abordar su financiación.
Este Proyecto de Ley de Presupuestos aborda el tema de la Deuda Histórica
desde la frivolidad que supone consignar una partida de ingresos de 120
millones de euros a sabiendas de que nunca llegarán porque no existe esa
previsión en los Presupuestos Generales del Estado. La Junta de Andalucía
planifica inversiones con cargo a fondos que no existen. Ya nadie sabe en
Andalucía si la Adicional Segunda del Estatuto de 1981 es una deuda
histórica por el atraso histórico que pretendía corregir o por el número
de años que llevamos reclamándola.
Este Proyecto de Ley del Presupuesto de Andalucía para el año 2007 no
garantiza, en definitiva, la igualdad política de Andalucía con otras
Comunidades, no resuelve la financiación autonómica ni la local, no
plantea un programa de reformas estructurales que garanticen la
convergencia, ni tiene como objetivos la calidad en los servicios, la
cohesión social y territorial y la creación de riqueza en Andalucía
manteniendo nuestra identidad e impulsando el potencial de creatividad de
los andaluces y andaluzas.
Por todo ello, el G.P. Andalucista propone la devolución al Gobierno del
Proyecto de Ley del Presupuesto de la Comunidad Autónoma de Andalucía para
el año 2007, de conformidad con lo dispuesto en el Reglamento de la Cámara.
Parlamento de Andalucía, 7 de noviembre de 2006.
La Portavoz del G.P. Andalucista,
Pilar González Modino.
A LA MESA DE LA COMISIÓN DE ECONOMÍA,
HACIENDA Y PRESUPUESTOS
Analizado el Proyecto de Ley 7-06/PL-000016, del Presupuesto de la
Comunidad Autónoma de Andalucía para el año 2007, el G.P. Popular, de
conformidad con lo establecido en el artículo 130 y concordantes del
Reglamento de la Cámara, formula la siguiente enmienda a la totalidad,
interesando su devolución al Consejo de Gobierno, por los siguientes
motivos:
JUSTIFICACIÓN
El Proyecto de Presupuesto de la Comunidad Autónoma de Andalucía para 2007
es engañoso e irresponsable que no aborda las reformas urgentes que
Andalucía necesita, ni escatima esfuerzos para tapar con propaganda su
debilidad y ausencia de proyecto, manteniendo el mismo patrón de
crecimiento que en años anteriores. Son unas cuentas engañosas porque ni
avanzan en la igualdad de oportunidades ni fomentan la cohesión social y
territorial. Sus números confirman la divergencia y evidencian la
irresponsabilidad de un Gobierno que renuncia un año más a poner en marcha
una agenda de reformas para preparar a Andalucía ante los nuevos desafíos
y el recorte de fondos (fondos europeos, financiación y otros ingresos
extraordinarios).
Como en años anteriores, el Presupuesto está basado en unas previsiones
económicas erróneas. Las estimaciones para este ejercicio confirman las
razones que motivaron la crítica del Grupo Parlamentario Popular al cuadro
macroeconómico diseñado para el Presupuesto 2006: una inflación desbocada,
un déficit exterior galopante y una subida de los tipos de interés que
agravan aún más nuestra competitividad y el crecimiento previsto por el
Ejecutivo andaluz.
En efecto, Andalucía puede cerrar el presente ejercicio con un alza de
3,4%, un porcentaje igual al resto de España, y medio punto inferior al
crecimiento experimentado en 2005. Se rompe así la tendencia de crecer por
encima de España. Al aminorar el crecimiento económico no mejora la
convergencia andaluza con respecto a España y Europa.
La inflación andaluza se sitúa en torno al 3%, igualando la española y
superando el crecimiento experimentado por los salarios. El euribor puede
acabar el año 2006 cerca del 4% y se ha incrementado un 1'5% en los
últimos 12 meses, con lo que la hipoteca media cuesta 175 euros más al mes.
La construcción y los servicios continúan tirando de la economía mientras
que la agricultura pierde fuelle y la industria sigue siendo la gran
asignatura pendiente dando muestras de debilidad, descendiendo tanto la
producción como el empleo.
Persisten los desequilibrios territoriales internos. Almería y Málaga
tiran del crecimiento y el resto de provincias no acompañan. Siete
provincias andaluzas siguen situadas entre las más pobres de España, todas
menos Almería.
Por otra parte, Andalucía se coloca a la cabeza del paro en España. Según
los datos de la EPA del tercer trimestre de 2006, la tasa de paro más
elevada del país es la andaluza, con un 12'52% frente a una media nacional
de 8'15%, superando incluso a Extremadura. Todas las provincias registran
tasas de paro superiores a la media nacional, desde Almería con un 10'29%,
hasta Huelva con un 14'69 %. Las provincias de Huelva, Córdoba, Jaén,
Cádiz y Sevilla tienen las tasas de paro más altas del tercer trimestre de
2006. Además, nuestra tierra es la Comunidad con la diferencia más alta
entre las tasas de paro femenina y masculina de España (8 puntos). La tasa
de paro femenino alcanza el 17'85% mientras que la media nacional es de
11'11% (8 puntos más). Y lo que es más grave, el empleo que se crea es de
poca calidad y con alarmantes indicadores de siniestralidad.
En el escenario exterior, perdemos competitividad. El déficit comercial
andaluz aumenta situándose en 2.066 millones de euros en junio 2006,
cuando el año 2005 se cerró con 3.406 millones de déficit. Los precios
crecen dificultando las exportaciones.
En este contexto, el Proyecto de Presupuesto de la Comunidad Autónoma para
2007 está sustentado en un cuadro macroeconómico demasiado halagüeño y
poco creíble, con discutibles cifras de crecimiento e inflación. De nuevo,
ignora las necesidades reales de la economía andaluza sin encarar
rigurosamente los principales problemas de nuestra tierra, no aporta
soluciones y agrava los desequilibrios que sufre nuestra economía.
Desde el punto de vista de ingresos, la Comunidad Autónoma no avanza en
autonomía financiera y sigue dependiendo en un 55% de otras
administraciones (Estado y Europa), lo que pone en evidencia la debilidad
de la estructura de ingresos y la amenaza que supone para el Presupuesto
andaluz la pérdida de fondos en un nuevo sistema de financiación o los
recortes previstos de la Unión Europa. Asimismo, el Fondo de Suficiencia
crece un 11'5% respecto a 2006, lo que significa que Andalucía tiene unas
necesidades de financiación superiores a los recursos tributarios que
obtiene por el Sistema de Financiación Autonómica.
Asimismo, se vuelve a contemplar como "un brindis al sol" 120'2 millones
de euros de dudoso cobro en el Servicio 07, con cargo a la Disposición
Adicional Segunda, ya que carece de contrapartida en los Presupuestos
Generales del Estado para 2007 y cuyos importes se destinan a inversiones
en todas las universidades, 16 millones de euros; actuaciones en materia
de vivienda, infraestructura y transportes, 24 millones de euros;
adecuación de edificaciones de mapa de educación infantil, primaria y
secundaria, 13 millones de euros; centros de drogodependientes, centros de
servicios sociales especializados, centros de menores y servicios
sociales, 9 millones de euros; en actuaciones en materia hidráulica, 9
millones de euros, y nuevos centros, equipamientos y reposición de
mobiliario clínico y enseres del Servicio Andaluz de Salud, 48 millones de
euros.
Por su parte, el Estado de Gasto mantiene la misma estructura de
ejercicios anteriores: los gastos corrientes siguen representando un 75%
del total del Presupuesto mientras que las operaciones de capital no
llegan ni al 23%. Las inversiones reales crecen por debajo del Presupuesto
y pierden peso respecto a las transferencias de capital, lo que justifica
el papel predominante de la política del Gobierno a través de las empresas
públicas. Gastamos más de lo que debemos, persiste el despilfarro y el
gasto estructural sigue engordando, poniendo el futuro en peligro.
El Presupuesto para 2007 conserva la misma orientación en la distribución
de las políticas de gastos y sigue sin resolver los problemas que más
preocupan a los andaluces: paro, inmigración, inseguridad, vivienda, agua,
falta de industrias, pobreza o drogas.
Tampoco cumplirá los objetivos marcados en el mismo, puesto que la
evolución de los distintos programas demuestra que este Presupuesto, ni
avanza en la igualdad de oportunidades, ni fomenta la cohesión social y
territorial.
El presupuesto destinado a las Corporaciones Locales vuelve a confirmar el
antimunicipalismo del Gobierno andaluz al no responder a las necesidades
de los Ayuntamientos ni cumplir, un año más, las reivindicaciones de la
FAMP. El Plan de Cooperación Municipal para el ejercicio 2007 asciende a
1.062'7 millones de euros, sólo 79'5 millones de euros más que en 2006.
Sin embargo, las transferencias al sector público crecen el doble que el
presupuesto, aumentando de manera desproporcionada y costosa en detrimento
de una iniciativa privada muy necesitada de ambientes más propicios y
menos intervenidos, perjudiciales y farragosos.
En definitiva, este es un Proyecto de Presupuesto que continúa con las
tendencias de despilfarro en el gasto y servidumbres, injerencias
políticas y burocráticas de presupuestos anteriores; mantiene una
administración omnipresente, intervencionista e ineficaz y no aborda un
plan específico de transparencia que ataje y evite los preocupantes casos
de corrupción denunciados.
Además, como en ejercicios anteriores, este Presupuesto es "papel mojado".
Sus números carecen del rigor y la transparencia necesaria, ya que lo que
se aprueba en el Parlamento no tiene nada que ver con lo que se gasta,
debido al abuso de las modificaciones presupuestarias y los niveles de
ejecución real difieren al final de año de manera notable, lo que pone en
duda la credibilidad de su política económica.
En consecuencia, el G.P. Popular considera que el Proyecto de Presupuesto
de la Comunidad Autónoma 2007 no incorpora las medidas y los instrumentos
que Andalucía necesita para reconducir una política pensada para el corto
plazo e irresponsable que confirma nuestra divergencia, renunciando así a
un modelo económico más equilibrado, que incorpore la excelencia en la
producción de nuestros bienes y servicios, que permita incorporar mayor
valor añadido a nuestras actividades, con menor inflación, menos déficit
exterior, más competitivo, con más industria, agricultura, con servicios y
turismo, además de construcción.
Parlamento de Andalucía, 6 de noviembre de 2006.
La Portavoz del G.P. Popular de Andalucía,
María Esperanza Oña Sevilla.
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